Desde hace años Japón se ha convertido en el país con la esperanza de vida más alta de planeta. La longevidad de los japoneses puede atribuirse a muchos factores, uno de ellos, seguramente, la dieta y los hábitos alimenticios. En este artículo desgranamos las peculiaridades del washoku (和食), la comida tradicional japonesa.

Características de la comida tradicional japonesa 

La palabra washoku está formada por los kanji wa (和), de estilo o tradición japonesa y shoku (食), comida o dieta. Así pues, washoku significa, literalmente, “comida tradicional japonesa” o “comida al estilo japonés”.

A finales de 2013, la gastronomía tradicional japonesa fue declarada patrimonio cultural intangible de la humanidad por la UNESCO. Anteriormente, cocinas como la mediterránea, francesa, turca y mexicana, asociadas a la cultura occidental, ya habían obtenido la misma distinción. Según la organización, el washoku cumple con los requisitos indispensables para formar parte de dicha calificación: reúne ingredientes regionales únicos y de temporada y, al mismo tiempo, desempeña un papel predominante e integral en la rica cultura japonesa.

El objetivo primordial de la comida tradicional japonesa consiste en sacar el máximo partido a cada uno de los componentes respetando las estaciones y recetas tradicionales. Además, la geografía del archipiélago japonés, que se extiende de norte a sur, permite incorporar a la dieta tradicional japonesa ingredientes tanto de mar como de montaña.

Cocina japonesa de washoku

La comida tradicional japonesa es sana y equilibrada

El washoku queda ejemplificado en uno de los conceptos tradicionales más importantes dentro de la cultura gastronómica japonesa, el ichiju sansai (一汁三菜). Literalmente “una sopa y tres platos”. Este vocablo hace referencia, ni más ni menos, a la presentación básica del menú japonés. Este se organiza alrededor de un bol de sopa, un plato principal y dos acompañamientos, además de un cuenco de arroz blanco o gohan (ご飯) y un platito de verduras encurtidas. Haciendo números, para cada comida será necesario disponer de 2 cuencos, 3 platos y 1 platillo.

El ichijû sansai utiliza ingredientes como el caldo con base de bonito, el alga konbu (昆布) o las setas shiitake (椎茸) muy ricos en umami (旨味), el también llamado quinto sabor después del dulce, salado, ácido y amargo. La palabra umami la forman los vocablos umai (美味), delicioso y mi (味), sabor y fue encuñada por primera vez por el japonés Kikunae Ikeda en 1908 para referirse a los alimentos que tienen un sabor delicioso o intenso.

Comida japonesa de washoku

Gastronomía vinculada a las festividades y eventos anuales 

La comida tradicional japonesa tiene como finalidad reforzar los vínculos familiares y la relación con los seres más queridos. En Japón gran cantidad de platos y recetas van asociados a una fecha o evento concreto del calendario anual, como es el caso del sakura-mochi (桜餅) degustado durante el tiempo de floración del cerezo, los fideos sômen (素麺) para celebrar el festival Tanabata en julio, o el o-zoni (お雑煮), mochi en caldo con verduras y pollo que suele formar parte del osechi-ryori (おせち料理) de año nuevo.

La finalidad del gobierno japonés es promover y proteger la cultura gastronómica del país vinculada a la tradición familiar. Basada en el consumo de grano, como el arroz, verduras y cereales, la comida tradicional japonesa deja en un segundo plano la carne y los productos animales como la leche de vaca o el queso. Pensar que los japoneses pasan el día comiendo sushi (pescado crudo), tempura y ramen es del todo erróneo, nada más lejos de la realidad.

La comida tradicional japonesa, el washoku alberga gran cantidad de platos y recetas cada una con su tradición. Sin duda, uno de los símbolos más representativos de la cultura japonesa.

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