Los que nos hemos criado en un país como España asociamos siempre las navidades y el año nuevo a la gastronomía. Si hay un par de meses del año en los que hay que hacer un esfuerzo para no ganar cuatro o cinco kilos de más, esos son diciembre y enero. Comidas y cenas familiares, cenas de empresa, reuniones con amigos que ponen sobre la mesa cantidades ingentes de alimentos.

En Japón, como ya sabes, la navidad se celebra de forma algo diferente. Para ellos este evento no tiene el sentido familiar y religioso como en países con tradición cristiana como el nuestro. En el país nipón, hay dos momentos del año familiares por excelencia, el obon, en agosto y el año nuevo o shogatsu (正月). En ambos, las familias se reúnen en torno a una mesa para comer, y la comida de año nuevo llamada Osechi ryori (お節料理) es muy importante para comenzar el año con buen pie.

En todas las culturas existe un simbolismo más o menos arraigado en la gastronomía. Especialmente cuando se produce un cambio de año. Japón no es una excepción y cuando se acerca la cuenta atrás miles de japoneses consumen el toshikoshi soba (年越し蕎麦), fideos de trigo que auguran salud y una larga vida. No es la única tradición. En enero, el osechi ryori se convierte en uno de los platos más complejos del planeta por su fuerte carga simbólica.

Caja de Osechi ryouri

¿Qué es el osechi ryori?

La comida de año nuevo en Japón se sirve en una caja de cinco pisos, con diferentes compartimientos. En el primer piso, es decir, arriba de todo se colocan los aperitivos. Las judias negras o kuromame  黒豆 aderezadas con azúcar y salsa de soja, las huevas de arenque o kazunoko (数の子) o las sardinitas tazukuri (田作り). Las primeras simbolizan la buena salud, los segundos la fertilidad y las terceras una cosecha abundante.

El segundo cajón prosigue con los entrantes. Nos encontramos con el datemaki (伊達巻), una especie de tortilla dulce cortada en rodajas que simboliza el aprendizaje y progreso en la cultura, el kuri kinton (栗きんとん), pastelito o saquito relleno de pasta de castaña con batata que se come para atraer a la fortuna en el año venidero o el kamaboko (蒲鉾), pastelito de pescado blanco y rosa que simboliza la pureza.

El tercer y cuarto piso recogen los platos principales, es decir, el pescado (en menor medida carne), marisco y las verduras que sirven de acompañamientos. Entre los platos más recurrentes nos encontramos con el yakizakana (焼き魚) o pescado a la parrilla que sirve de augurio para una próspera carrera profesional, la gamba o ebi, símbolo de empezar una nueva vida, la raíz de loto o renkon, rodajas agujereadas que simbolizan mirar al futuro sin obstáculos, o el kohaku namasu (紅白膾), verduras encurtidas que incluye rábano japonés o daikon y zanahorias.

El último cajón, el quinto se deja vacío, para rellenar con prosperidad. Por supuesto, estos no son los únicos platos, pero sí que son algunos de los más preparados.  Las recetas pueden variar según región y en los últimos años se han ido introduciendo nuevas recetas, incluso de corte más occidental.

Ejemplo de Osechi ryori

Un plato caro

Por si tenías alguna duda, España no es el único país del mundo en el que las gambas y el marisco sube de precio en diciembre. Ante la alta demanda de ciertos alimentos y la falta de producto, lógicamente los precios suben en todos los mercados. El osechi ryori se puede comprar ya preparado pero no es un plato económico, ni mucho menos. Adquirir la comida de año nuevo en un centro comercial japonés te puede costar entre 10.000 y 40.000 yenes (entre 80 y 300 euros), según su calidad o prestigio del fabricante o establecimiento.

Si hacemos el desglose entre cuatro o cinco comensales, las cantidades no se alejan demasiado de lo que podría costar una cena de nochebuena occidental, pero aún así, sorprenden estos precios tan elevados. Muchas familias, no obstante, prefieren cocinar ellos mismos la comida de año nuevo. Normalmente es la abuela quien se encarga de esta costosa tarea y dedica unas buenas horas del día para preparar cada uno de los compartimentos.

¿Qué te parece? ¿Te gustaría probar el osechi ryori? Yo no soy muy fan la verdad, no me va demasiado el pescado ni los encurtidos por lo que este simbólico plato japonés tiene la guerra perdida conmigo…

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