Subir al monte Fuji es el sueño de muchos turistas. Alcanzar la cima del símbolo nacional por excelencia y contemplar desde arriba todo lo que has dejado abajo es una excelente metáfora del éxito. Aunque la aventura de subir a lo más alto del volcán no es precisamente un paseo por el campo, si sigues una serie de prácticos consejos e indicaciones podrás conseguirlo sin problemas innecesarios.

¿Cuándo debes subir?

Debido al interés generalizado y para prevenir accidentes y conservar el monte, la escalada está oficialmente prohibida la mayor parte del año. El periodo oficial va desde principios de junio hasta principios de septiembre. Durante estos meses, lógicamente se intensifican las conexiones (especialmente entre Tokyo y Shizuoka), se habilitan servicios como la apertura de refugios y la región se vuelca en ayudar a turistas tanto nipones como extranjeros venidos de todas partes del mundo. Durante estos escasos tres meses se concentran todos los viajeros que han esperado el resto del año y es por ello que subir al monte Fuji en fin de semana puede resultar especialmente agobiante.

Senderos, pistas y refugios

Como te puedes imaginar no hay una única forma de subir al monte Fuji. Puedes elegir entre diferentes senderos y pistas. El ascenso del volcán se divide en diez estaciones, siendo la primera la base y la décima la más cercana a la cima. Normalmente, salvo que seas un/a verdadero aventurero/a lo más recomendable es comenzar la subida desde cualquiera de las diferentes quintas estaciones. De esta forma se puede reservar energía para afrontar la parte más dura e interesante de todo el recorrido.

La opción más popular, especialmente entre aquellos que llegan desde Tokio es el sendero Yoshida. Se encuentra a unos 2300 metros de altitud y el ascenso, desde aquí, suele durar entre 6 y 8 horas.

Equipamiento para subir al monte Fuji

¿Qué necesitas?

No hace falta ser un profesional del alpinismo para alcanzar la cima con éxito pero tampoco te pienses que puedes subir así sin más. No te preocupes, aquí tienes una pequeña lista de los utensilios y complementos que vas a necesitar para subir al monte Fuji.

Zapatos adecuados

Fundamental. Necesitas zapatos cómodos y resistentes. Déjate de zapatillas de deporte y cómprate unas botas de montaña. Tendrás menos problemas y evitarás lesiones.

Diferentes capas de ropa

Ten en cuenta que vas a recorrer diferentes etapas y estaciones, y según vayas subiendo la temperatura va ir cambiando. Es conveniente vestirse por capas para poder ir descartando piezas según disminuya la temperatura. Según la hora del día y la altura puede haber una diferencia térmica de más de 25 grados, pasar de 25 o 30 grados a 2 o 3 grados por la noche. Importante también llevar encima ropa impermeable, no solo ya por la probabilidad de lluvia sino también por el hecho de atravesar nubes y salir de ellas con la ropa mojada. De esta forma evitarás futuros resfriados.

Linterna de escalada

Cuando caiga la noche va a ser realmente complicado ver por donde estás pisando por lo que una linterna frontal, de las que se fijan a modo de casco en la cabeza, será imprescindible para subir al monte Fuji evitando posibles accidentes.

Guantes

Parece obvio pero hay mucha gente que se olvida de llevar guantes y se acuerdan de ellos durante todo el recorrido. No solo te protegerán del frío sino también te permitirán utilizar las manos en zonas rocosas sin lastimarte.

Comida y agua

Es importante llevar comida y agua suficiente para todo el recorrido. Lo recomendable es llevar una cantidad algo superior a la distancia recorrida, por lo que pueda pasar. Vas a hacer mucho ejercicio y necesitarás hidratarte. Por supuesto, no estamos hablando de una excursión en la Antártida, podrás comprar barritas energéticas u otros consumibles en los refugios, pero lógicamente allí los encontrarás a precios más altos.

Dinero en efectivo

Otra obviedad pero que conviene recordar. En Japón el uso de las tarjetas de crédito se ha extendido en los últimos años pero todavía sigue habiendo muchos comercios que no las aceptan. En lo alto del monte tienes todas las papeletas para que muchos refugios solo acepten dinero en metálico. Lleva algo en la cartera por si acaso, para comprar bebida adicional o porqué no, algún que otro recuerdo como el típico bastón en el que marcar con un sello cuando llegues a lo más alto. Bonito souvenir de tu aventura que volverá contigo a casa.

Bombona de oxígeno

No te imagines la típica bombona de oxígeno de submarinista que se coloca en la espalda. Te hablo de pequeñas latas de oxígeno que se puede inhalar si en algún momento te sientes mareado o con falta de aire debido a la altura. Al igual que cuando navegas el vaivén del barco te puede marear y producir náuseas e incluso vómitos, también existe el mal de montaña o mal de altura. Se produce por una mala adaptación del organismo a la hipoxia (falta de oxígeno) de la altitud. No está de mal llevar esta pequeña lata y consumir oxígeno de tanto en cuando si vemos que nos empezamos a encontrar incómodos (náuseas, dolor de cabeza o mareos). Con esto y sin olvidar hidratarnos adecuadamente, evitaremos algún problema más serio.

Refugio en el monte Fuji

¿Merece la pena subir al monte Fuji?

Como todo en la vida, cumplir metas de cualquier tipo aporta una gran satisfacción personal. Subir al monte Fuji puede ser una experiencia maravillosa y algo que para mucha gente puede suponer un verdadero desafío. Hay un dicho japonés que dice lo siguiente:

富士山に一度も登らぬバカ、二度登るバカ (fujisan ichido mo noboranu baka, nido noboru baka)

significa «es estúpido subir una vez, pero más estúpido es subir dos veces».

Si estás interesado en llevar a cabo esta experiencia, echa un ojo a nuestro curso de verano: dentro de las actividades opcionales se encuentra subir al Monte Fuji. Nosotros nos encargaremos de organizar el alojamiento y los desplazamientos, ¡tú reserva las fuerzas para llegar a la cima!

Para más artículos sobre la vida en Japón, sigue el blog de Go! Go! Nihon.