Cuando se acercan estas fechas en España, algo diferente se respira en el ambiente. Independientemente de las creencias religiosas de cada uno/a se puede sentir la ilusión de los niños, la calidez de las familias, las improvisadas treguas y bueno, la alegría de poder descansar unos días de trabajos o responsabilidades.

La Navidad en Japón, lógicamente es muy diferente. Lo que nosotros, culturas con tradición cristiana, entendemos por Navidad no tiene nada que ver con lo que se vive en Japón. Ellos tienen su propio evento familiar, la celebración del año nuevo o shougatsu (正月), con ostentosas cenas o comidas familiares e incluso estrenas (o aguinaldo) para los críos, el otoshidama (お年玉).  Sin embargo, cada año que pasa la Navidad en Japón es más popular. Las decoraciones cada vez son más numerosas, se multiplican los eventos, y las promociones especiales no faltan en cualquier centro comercial.

Entonces, ¿cuáles son las diferencias?

Una pareja de navidad

Una Navidad no cristiana

Aunque pueda sonar increíble la mayoría de los japoneses no están familiarizados con la religión cristiana. Millones de personas en el mundo la consideran la religión única pero lo cierto es que en muchas otras culturas es, simplemente, una opción espiritual más. Personalmente, me resulta muy divertido comprobar como mis alumnos de entre 3 y 12 años no conocen la figura de Jesucristo y me las tengo que ingeniar cada diciembre para intentar explicarlos de que va la cosa. Hace dos años, tras explicar a un grupo de cuatro o cinco niños que era eso de la resurrección, un chico de unos siete años me preguntó: «Entonces, ¿Jesús fue un zombi?». No pude desmentirlo. Divertidas anécdotas aparte, la Navidad en Japón está totalmente desvinculada de cualquier religiosidad. Es simplemente, un evento más, orientado sobre todo a las parejas. Una especie de San Valentín con motivos navideños. Las calles se llenan de luz y de adornos, y esto es un ambiente perfecto para una velada romántica. Algunas japonesas, de hecho, se acercan a Don Quijote o tiendas similares para hacerse con un disfraz de Papá Noel, en clave sexy, por supuesto (nada de barbas) para contentar a su pareja en esa noche tan especial.

KFC pollo frito

La comida

Como decía antes, los nipones se dan el banquetazo en enero, con su osechi (御節). Seguro que has visto alguna vez las típicas cajas de madera, con una cuadrícula de varias alturas y un montón de pequeñas especialidades. En el piso superior, aperitivos como las judías negras (kuromame 黒豆) o las sardinas (tazukuri 田作り) y en los inferiores, los entrantes y platos principales. La Navidad en Japón es mucho más mundana y el plato estrella es el pollo frito.

Desde los años de la ocupación, Estados Unidos ha sido el espejo donde mirarse y su cultura popular ha tenido mucho impacto en el país del sol naciente. Es por ello que la imagen de la Navidad proviene de América, y una de las estampas más recurrentes es la de una mesa rectangular, con la familia sentada alrededor, brindando con un gran pavo en el centro. Imagino que esa fue la razón por la que multinacionales norteamericanas como Kentucky Fried Chicken introdujeron en el país la tradición de comer pollo frito el 24 o 25 de diciembre. KFC es la opción más popular, pero en los últimos años empresas como Seven Eleven, Family Mart, Mos Burger o restaurantes familiares ofrecen también menús especiales.

Hay otra tradición gastronómica en la Navidad japonesa, la de comer tarta (Christmas Cake). En Europa y concretamente España tenemos la tradición de comer dulces en Navidad (polvorones, turrones, mantecados, roscones de Reyes, etc), y países como el Reino Unido y otros miembros de la Mancomunidad de naciones, o Filipinas, comen tarta en Navidad. Se desconoce el origen exacto de la introducción de la tarta en Japón (hay quien dice que los soldados que ocupaban el país en posguerra regalaban tartas a los niños japoneses en Navidad) pero parece ser que la confitera Fujiya comenzó a preparar tartas de Navidad para los extranjeros que visitaban Yokohama por allá 1910. Era una tarta de frutas inspirada por la receta británica. Actualmente, la tarta es mucho más convencional, el «pastelón» que llamamos en España, con mucha crema pastelera y fresas de adorno.

Conclusión

El sentido de la Navidad en Japón es muy diferente al que tenemos en otros países del mundo, pero no por ello deja de ser interesante. Un servidor, disfruta ver como los japoneses asimilan tradiciones ajenas y las asimilan, recreándolas con sus propias costumbres. Resulta fascinante ver los recursos que se emplean en adornar las calles, o alucinar con las agresivas campañas publicitarias. Yo ya me rendí. Trabajo cada 25 de diciembre (es un día normal), y en casa se come pollo frito del Kentucky,  acompañado, eso sí, por los dulces y turrones que me envía mi santa madre.

¡Desde Go Go Nihon os deseámos una feliz Navidad y un estupendo año 2019!

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