Resulta evidente que muchos japoneses se sienten atraídos por los juegos de azar. No hay más que echar un vistazo al éxito del pachinko (máquinas tragaperras) o a la cantidad ingente de cápsulas gatcha-gatcha que se producen anualmente. La sensación de incertidumbre, de intriga por saber qué nos va a tocar, nos afecta todos. Y en Japón esto se potencia de manera excepcional. Cada Año Nuevo, los japoneses tienen una cita con las fukubukuro (福袋, lit. «bolsa de la suerte»), bolsas sorpresa que incluyen todo tipo de productos, según el establecimiento. Son anunciadas a bombo y platillo e incluso cuentan con puestos propios que se colocan en las entradas de los comercios. Te puedes encontrar las fukubukuro en cualquier parte. Tiendas de ropa, grandes firmas, zapaterías, secciones de papelería, alimentación, librerías, tiendas de videojuegos, etc. Casi cualquier sector que te pueda venir a la cabeza.

Ahora bien, ¿merece la pena comprarlas?

La emoción de ganar un premio

Las fukubukuro son, normalmente, bolsas selladas de cartón de color rojo y blanco con los kanji 福袋 escritos en ellas. Por lo general no se puede ver lo que contienen. A día de hoy, el formato no es estándar, y existen bolsas de todo tipo, más o menos elegantes, o discretas. Los precios varían según el establecimiento y el número de productos. Lógicamente, no costará lo mismo una bolsa sorpresa de Louis Vuitton que una de Zara. No obstante, las fukubukuro se convierten para muchos en la oportunidad perfecta para hacerse con algún producto de gama alta que de otro modo no se podrían permitir. Las tiendas ofrecen diferentes opciones, tamaños y variedad de precios que se ajustan a la mayoría de bolsillos.

Alguien podría pensar que esto es una estafa, y que las tiendas aprovechan esta tendencia para deshacerse de un inventario que no consiguen vender. Lo cierto es que, en muchos casos, los comercios hacen limpieza y meten en las bolsas productos de poco interés. Aunque lo genial de estas bolsas es su precio. Su valor real será muy superior al precio que pagaremos. En ocasiones hasta un 70%. Y por lo general siempre hay algo dentro que merece la pena. Puede ser que no te guste lo que te toque, pero al menos habrás pagado un precio más que justo. Ahí está la magia de comprar una fukubukuro. La emoción de ganar algo. De llevarte a casa una ganga, un producto que te gusta y que te salió por mucho menos dinero. Esta es la principal razón por la que estas bolsas de la suerte son tan populares.

bolsas sorpresa de Japón

Consejos de zorro viejo

Seguro que tienes en la cabeza la típica imagen del Corte Inglés (o cualquier otro centro comercial) en rebajas, con las puertas abriéndose y cientos de personas corriendo para llegar los primeros a las cestas con los productos rebajados. Con algunas fukubukuro ocurre algo similar. Quien primero llega, primero elige. Y si los japoneses tienen algo, es paciencia. No les importa esperar y hacer grandes colas para colocarse en la pole. Si de verdad tienes interés en alguna bolsa de una firma que te apasiona, tendrás que ponerte las pilas y llegar antes que nadie (o al menos intentarlo).

Las bolsas están cerradas, sí, pero suelen estar un pelín abiertas por los lados. Si eres un poco ninja, podrás deducir parte del contenido. Ahora bien, no seas descarado/a, ya sabes. Hazlo como quien no quiere la cosa, y sin romper la bolsa, por dios, no seas vándalo/a. Una vez has conseguido ver esa porción de cartera, de kit de maquillaje o de bufanda, valora el precio que vas a pagar. Igual solo por eso ya te compensa, y comprarás la bolsa con la tranquilidad de que ¡al menos te llevarás a casa algo que te guste!

Comprar ropa puede ser un drama, especialmente por la talla. Te puede gustar más o menos el color o el diseño de la prenda, pero si no te entra o te viene muy grande, no podrás utilizarla y habrás perdido el dinero. Mi consejo es que hables con los dependientes y preguntes sutilmente si vas a tener problemas con las tallas. Según a quien preguntes (normalmente es mejor hablar con el encargado), te podrá orientar un poco y, aunque no te diga el contenido, te ayudará a descartar una bolsa.

Después de comprar tu Fukubukuro

Cuando nos llevamos a casa alguna ganga, lo primero que queremos hacer es compartir la victoria con nuestros amigos y seguidores en las redes sociales. Instagram y Twitter son tus amigos. Comprobarás que durante los primeros meses del año, las redes niponas se llenan de publicaciones, y buscando #福袋 seguido de la marca o producto que te interese te puedes hacer una idea de que tipo de cosas se están vendiendo. No es garantía de nada, pero te puede servir para animarte a apostar por una marca u otra.

Como te dije antes, muchos consumidores van a adquirir productos que no son de su agrado. Esto tiene un lado positivo. Se pueden re-vender. Así que estáte atento a portales de compra-venta como Mercari o Rakuma. Repletos de descartes de fukubukuro a buen precio que pueden interesarte.

Así que ya sabes. El día 1 de enero comienza la locura de las fukubukuro (en algunos establecimientos el día 2). Ahora solo falta que te decantes por el tipo de bolsa que te interesa y te marques un presupuesto. Una buena idea es comprar en grupo e intercambiar los productos. De esta forma seguro que será más fácil volver a casa contento/a.

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