El torneo de sumo es un popular evento, famoso en todo el mundo. Un arte marcial donde todo gira en torno a la fuerza bruta y a utilizar tu peso para derrotar a tu oponente. Ahora bien, ¿en qué consiste exactamente, y cómo consigues las entradas?

Una breve historia del sumo

Sumo (相撲) se  puede traducir literalmente como golpearse uno a otro. Se dice popularmente que se originó hacia el siglo tercero ya que se han encontrado figuras de luchadores de sumo pertenecientes a aquella era.

Este origen lo enlaza directamente a la religión del shinto y se dice que viene de danzas rituales del shinto en las que se luchaba contra los dioses o kami (神).

Ha evolucionado a lo largo de los años y su popularidad varió según los diferentes mandatos en Japón, pero no cabe duda que ha sido capaz de perdurar años y años.

Su actual forma no ha variado mucho desde 1684. Esto es muy significativo, no es poco tiempo y dice mucho de lo poco que ha cambiado este elemento histórico de la cultura japonesa.

Los luchadores de sumo entrenan juntos en la habitación o heya (部屋), pero en realidad es más bien una especie de gimnasio. Los luchadores deben ser entrenados por antiguos luchadores para seguir transmitiendo la tradición a las generaciones venideras. Cada luchador de sumo permanece a su heya de por vida, y no pueden enfrentarse con sus compañeros de gimnasio en los torneos.

Torneo de sumo en Tokyo

El evento

El sumo es básicamente un deporte de agarre, bastante simple. Una lucha de sumo consiste en dos rikishi (力士, luchador) intentando echarse fuera del ring o hacer que el otro toque el suelo con cualquier parte del cuerpo que no sean los pies.

El combate tiene lugar en un ring de 4.55 metros de diámetro, rodeado por otro ring tejido de paja de arroz. Este dohyo (土俵) se encuentra levantado por una plataforma de tierra comprimida.

No hay demasiadas normas pero sí rituales que rodean al deporte. Como decía, muchos de ellos tienen su origen en el shinto. Por ejemplo, el ritual de purificación con sal que se utiliza para limpiar el ring antes de comenzar el combate.

El sumo es especialmente conocido por el tamaño de los combatientes y sus reconocibles atuendos. A esta especie de cinturón se le conoce como mawashi (廻し). Dependiendo del nivel del luchador y si el combate tiene lugar en un torneo de sumo o en un entrenamiento, su color y material podría cambiar. El tejido podría ser bien de algodón o de seda, y el color variará según el nivel, o las supersticiones del luchador, siempre en busca de la buena fortuna. Cuando se encuentran fuera del ring, en público, están obligados a vestir ropa tradicional japonesa, y una vez más, variará según su ranking.

Conseguir las entradas

Cada año no hay un solo torneo de sumo, sino hasta seis torneos oficiales. Tres en Tokio, en el Kokugihan y tres alrededor del país. Uno en Osaka, otro en Fukuoka y otro en Aichi. Las rondas de Tokio son en enero, mayo y septiembre. Cada torneo dura alrededor de 15 días, por lo que no es complicado coincidir en Japón en alguna de estas fechas.

El mejor lugar donde comprar entradas es aquí. También encontrarás listadas las fechas para cada torneo de sumo y merece la pena ser rápido ya que se venden enseguida. Los torneos de 2020 ya han cerrado sus fechas.

Los precios se mueven en torno a los 3800 yenes para un asiento normal, dependiendo del lugar. Si lo quieres dar todo y hacerte con un palco te saldrá sobre los ¡38.000 yenes!

¿Te perdiste el torneo de sumo?

No te preocupes, hay otras formas de ver sumo. Si estás dando una vuelta por Ryogoku te puedes acercar a la zona de entrenamiento. Allí te encontrarás con algunas heya donde podrás ver los rituales de entrenamiento matutino, conocido como keiko (稽古), de forma totalmente gratuita. De todas formas, compruébalo antes, porque puede variar de heya a heya.

Existe también la posibilidad de contratar un tour de primavera que recorre diferentes prefecturas. Las fechas y las opciones vienen listadas, y hay disponible un calendario pero para cualquier información adicional necesitarás llamar a una línea de teléfono japonesa. Si tu nivel de japonés no es suficiente, es buen momento de echar mano de tus nuevas amistades niponas para que te ayuden. O bueno, también puedes practicar tu japonés, ¿por qué no?

Si has llegado tarde a todo y no tienes más opciones siempre puedes recorrer el museo de sumo. Se encuentra en el primer piso del Ryogoku Kokugikan, y tiene como valor añadido la posibilidad de comer en un restaurante típico de comida de luchadores,  probar el chanko nabe y comer gyoza en cantidades industriales.

Traducido por David Bosca [Original]