La tarjeta de transporte en Japón lleva funcionando desde hace años, aunque ahora es conocida como «tarjeta IC«, que son las siglas de «Integrated Circuit». Desde su aparición en el país en 2001, su uso ha ido en aumento y se han realizado continuas mejoras para que los ciudadanos la eligieran como método de pago en sus compras y en sus desplazamientos. El éxito es tal que cada vez más establecimientos ofrecen la posibilidad de pagar con ella. Para saber qué tarjeta te conviene más, ¡sigue leyendo!

¿Cómo funcionan las tarjetas de transporte en Japón?

La tarjeta de transporte en Japón funciona como las tarjetas de crédito conocidas como «Contactless», que significa «pago sin contacto». Para usarla en los transportes basta acercarla al dispositivo que hay en la entrada de las estaciones o autobuses. En el caso de los autobuses, al sonar un «click» automáticamente se descuenta el importe establecido por ese trayecto. En el caso del metro o del tren, al acercarla en la estación inicial nos indicará de cuánto dinero disponemos. Al salir en la estación que elijamos nos descontará el importe equivalente a la distancia entre esas dos estaciones.

Las tarjetas de transporte son de uso individual, es decir, por cada persona hace falta una tarjeta: está estrictamente prohibido compartir la tarjeta durante los trayectos y de hecho al intentar usarla por segunda vez en la misma estación la propia tarjeta da error.

A diferencia de los billetes en papel, las tarjetas de transporte siempre deducen la mínima cantidad de dinero posible, generando un pequeño ahorro en cualquiera de los medios que cojamos. Igual o más importante que la ventaja económica es el beneficio práctico: se descarta el tedioso proceso de buscar en el mapa a qué estación vamos, calcular cuánto dinero cuesta y tener que solicitar ayuda si las estaciones sólo están en japonés en el mapa. Además, si nos equivocamos con las tarjetas IC, basta con avisar al personal de la estación. Ellos, con un sólo «touch«, pueden ver nuestro recorrido y reparar cualquier error a través de su ordenador.

Además de usarlas en los transportes, las tarjetas IC también sirven para pagar en todos los konbini, en algunos taxis y máquinas expendedoras también. Para saber si se puede pagar con ellas basta buscar el logotipo IC o ver si aparece el nombre de alguna de las tarjetas.

Tarjeta SUICA en máquina de Japón

Tipos de tarjetas de transporte

Hasta la primavera de 2013, en Japón existían hasta 10 tarjetas de transporte diferentes con las mismas funciones pero con uso limitado a determinadas regiones del país. En 2013 se llegó a un acuerdo y a día de hoy las tarjetas más usadas son SUICA, PASMO e ICOCA, aunque esta última es la única de las tres que no puede usarse también como monedero electrónico. Estas tres tarjetas se pueden usar prácticamente en todo Japón y en todos los transportes, aunque existe una excepción.

La limitación de estas tarjetas consiste en que para viajar en los trenes rápidos o en aquellos de alta velocidad en Japón, conocidos como Shinkansen (新幹線), no basta con usar la tarjeta de transporte; es necesario un billete de papel adicional que debe inserirse al entrar y al salir del acceso a los andenes.

Máquina donde sacar las tarjetas IC de Japón

¿Cómo conseguir una tarjeta de transporte en Japón?

Las tarjetas de transporte pueden adquirirse en cualquiera de las máquinas disponibles en las estaciones de tren y metro de Japón. Se pagan 500 yenes como depósito -que son abonados al devolver la tarjeta- y dependiendo de la empresa se exige un importe mínimo que recargar, que varía desde los 500 yenes hasta los 2000. Si sobra dinero al finalizar nuestro viaje por Japón será reembolsado junto al depósito de 500 yenes, pero sólo se pueden devolver las tarjetas en el área de Tokio.

Los tipos de tarjetas de transporte que existen son 2:

  1. Tarjetas personalizadas
  2. Tarjetas estándar

La ventaja de sacar una tarjeta personalizada es que en el caso de perderla, puedes acudir a un mostrador y solicitar que esa tarjeta sea cancelada. Al estar personalizada con tu nombre y datos individuales, el personal de la estación puede bloquear tu tarjeta perdida o robada y proporcionarte una nueva con el importe que quedaba en la tarjeta desaparecida. La nueva tarjeta personal se recoge al día siguiente en el mismo mostrador.

Sacar una tarjeta standard también tiene un lado positivo y es que la pueden usar diferentes personas (aunque nunca para el mismo trayecto). Es decir, por la mañana la puede usar una persona y por la noche se la puede prestar a algún familiar o amigo suyo sin ningún inconveniente.

Incorporar a tus objetos cotidianos una SUICA, una PASMO o una ICOCA sólo tiene beneficios: son cómodas, prácticas y permiten ahorrar tiempo y algo de dinero. Una vez las hayas probado ¡no querrás dejar de usarlas!

Para más consejos sobre la vida en Japón, sigue el blog de Go! Go! Nihon.