El sistema nipón de transportes es un ejemplo para muchos países y un must para sus ciudadanos, sin embargo, también conviene recordar otras alternativas que pueden resultar súper agradables en base a la estación del año. Utilizar la bicicleta en Japón es seguro, cómodo y práctico, ya que es un medio muy usado por los japoneses y las ciudades están preparadas de sobra para convivir con los ciclistas.

Para todos los aventureros que estéis decididos a utilizar una bicicleta en Japón, hemos elaborado una guía básica donde incluir las normas imprescindibles de circulación con la bici y la forma más fácil de conseguir una. ¿Listos para pedalear?

Dónde y cómo conseguir una bicicleta

Lo primero que hay que plantearse a la hora de comprar una bicicleta en Japón es que tenga las características que tenga, va a ser una buena inversión. Tener un medio de transporte cuyo uso no supone ningún coste puede reducir notablemente tu presupuesto mensual  destinado a moverte por la ciudad.

Hay 3 formas posibles de conseguir una bicicleta: o bien comprándola en una tienda (ya sea un establecimiento de barrio o una gran cadena como Don Quijote o Bic Camera), o bien comprándola online u optando por una de segunda mano, disponible en muchas páginas de compra-venta de objetos usados.

El presupuesto oscila desde los 3000 yenes (si es de segunda mano) hasta los 100.000 yenes, si se elige una bicicleta eléctrica con suficiente potencia para transportar a niños o bolsas con un peso considerable. Decantarse por una u otra opción depende de variables como el presupuesto, el tiempo que va a ser utilizada y las necesidades de cada uno.

Independientemente de cómo se consiga la bicicleta, es estrictamente obligatorio registrarla con tu nombre en una comisaría que pertenezca a tu prefectura. Si compras una bicicleta nueva, este proceso lo llevarán a cabo en la propia tienda por un coste de alrededor de 500 yenes. Si la adquieres online, deberás ir tú mismo a la comisaría a registrarla y los agentes de policía te guiarán en el proceso. Finalmente, si decides elegir una bicicleta de segunda mano, en lugar de registrarla, debes transferir la propiedad. Debe hacerse también en comisaría, por un coste de 500 yenes aproximadamente.

Si hace tiempo que no montas en bicicleta y no estás seguro de si vas a sentirte cómodo con ella, puedes optar por alquilar una con el servicio público que ofrecen algunos ayuntamientos, como el de Minato-ku en Tokio. Basta con registrarse (tienen web disponible en inglés) para poder probarla durante el tiempo que estimes; te ayudará a tener una perspectiva real de cómo va a ser moverte en la ciudad con este medio.

Gato subido en bicicleta en Japón

Normas imprescindibles de circulación

Una vez que ya has adquirido -o alquilado- la bicicleta, ¡pasamos a la acción! Es importante que antes de empezar a circular tengas en cuenta las normas de tráfico que afectan a los ciclistas. Verás que algunos japoneses incumplen esas normas, pero no seguir su ejemplo de ellos si quieres ahorrarte problemas.

Las normas de circulación tienen cierta similitud con las de los conductores de vehículos. Tener estas normas en cuenta te ayudará a circular de forma segura y a ahorrarte alguna multa, en el caso de que la policía te vea. Aunque en esta web explican detalladamente todas las normas a seguir, te dejamos un pequeño resumen aquí abajo:

  1. Debes conoces todas las señales de tráfico y su significado.
  2. En Japón se conduce a la izquierda, ¡cuidado con confundirse de lado de la carretera!
  3. Circular de forma temeraria (invadiendo el carril contrario, saltándose las señales de tráfico, llevando los frenos rotos, etc) puede suponer una multa de 500.000 yenes y una pena de hasta 3 meses de cárcel. Créeme, no merece la pena.
  4. Montar en bici bajo los efectos del alcohol está terminantemente prohibido y acarrea una pena de 5 años en prisión y 1.000.000 de yenes de multa. Aunque veas a japoneses hacerlo, no sigas ese patrón.
  5. Circular por la acera está prohibido a no ser que una señal de tráfico especifique lo contrario.
  6. Llevar un paraguas desplegado, cascos para escuchar música o ir hablando por teléfono está prohibido. La multa alcanza los 500.000 yenes.
  7. Todas las bicicletas deben tener un timbre en funcionamiento y un faro visible desde la distancia. En este caso no se trata solo de cumplir la ley, sino de evitar pasar desapercibido para los conductores.
  8. Llevar a otra persona menor de 6 años en la bicicleta está prohibido, a no ser que se disponga de una silla apropiada para ello (las venden en las grandes cadenas o en las propias tiendas de bicicletas). Transportar a un niño sin dicha silla puede suponer una multa de 500.000 yenes.
  9. Registrar la bicicleta en una comisaría de tu prefectura no es simple burocracia, es obligatorio. Si la bicicleta se pierde o si se tiene un accidente, es importante que esté debidamente registrada.
  10. Por último, y no por ello menos importante, no debes obstruir el paso de coches cuando te detengas en los semáforos o intersecciones.

Puede que parezcan muchas normas, pero la mayoría de ellas están pensadas con sentido común y sirven para proteger a los ciclistas. En cuanto lleves un par de semanas circulando, ya las habrás interiorizado. ¿Te animas a moverte con la bicicleta en Japón?

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