La temporada de lluvias en Japón es conocida como Tsuyu (梅雨). Para aquellos que deciden visitar Japón en verano es complicado no coincidir con ella: desde principios de junio hasta mediados de julio -incluso principios de agosto-, acompaña a todo el país.  Como los japoneses llevan toda la vida conviviendo con la época de lluvias están súper preparados, de hecho visitar el país durante esos meses también tiene sus ventajas. ¡En Go! Go! Nihon te ayudamos a descubrirlas!

¿En tu país también hay 4 estaciones?

La primera vez que me preguntaron si en España había 4 estaciones creí haber entendido mal la pregunta. Sin embargo, tenía sentido: en Japón las estaciones están muy marcadas y las diferencias se notan no sólo en el clima, sino también en la vegetación y en las costumbres del país.

Al contrario de lo que puede parecer, que haya temporada de lluvias durante el verano no significa que haga frío. Nada más lejos de la realidad, las temperaturas en verano son bastante altas y la sensación de calor crece debido a la humedad, que está presente durante todo el día. Si tenéis intención de viajar a Japón durante estos meses es importante ver por dónde es más conveniente empezar: lo ideal sería comenzar por Hokkaido, donde afectan menos las lluvias, y acabar en Okinawa, donde la temporada de lluvias empieza en mayo y para cuando empieza el verano prácticamente ya ha finalizado.

Temporada de lluvias en Japón con paraguas

Que no te coja desprevenido

La lluvia puede resultar fastidiosa si te pilla desprevenido, pero ¿y si decides hacer tus planes contando con ella? Lo primero que necesitas para estar preparado durante la temporada de lluvias es un buen paraguas. En los supermercados pequeños que abren las 24 horas, conocidos en Japón como konbini, venden paraguas por 600-700 yenes. Se caracterizan por ser muy grandes y transparentes y son capaces de resistir rachas fuertes de viento y granizo. Una vez los pruebes, probablemente quieras llevarte uno en la maleta, ¿cómo puede alguien resistirse a los súper-paraguas?

En Japón es tan común que llueva sin preaviso que las oficinas, hoteles y restaurantes ponen a disposición de sus trabajadores y clientes unos cuantos paraguas transparentes. Como todo el mundo utiliza estos paraguas, no hay problema en cogerlos prestados y devolverlos, ya que no tienen un único dueño. Para evitar que todo se moje al entrar en los establecimientos con los paraguas goteando, la gente los deja en la puerta o los recubren con una bolsa de plástico que está a disposición de los clientes.

Otra forma de estar preparado es vestirse adecuadamente. La humedad, el calor y la lluvia generan un efecto invernadero que puede incrementarse notablemente si no llevamos la ropa apropiada. Para saber cómo vestirnos, podemos observar a los japoneses, ya que ellos llevan toda una vida conviviendo con la temporada de lluvias y se han convertido en auténticos expertos. Camisetas que absorben el sudor, mini-toallas para limpiarse la cara y camisas anchas y frescas son algunas de las prendas que más se pueden ver en esa época.

Campos de arroz en Japón durante la temporada de lluvias

Disfruta de la naturaleza

A pesar de los inconvenientes que pueda generar en las ciudades, jardineros y agricultores acogen a la lluvia con una enorme alegría: de ella depende que la naturaleza siga su curso. Inmensos campos verdes rodean las ciudades japonesas gracias a todo ese agua que cae, regalando un paisaje excepcional.

Las hortensias, conocidas en Japón como Ajisai (あじさい), son el símbolo de la temporada de lluvias. El término significa flor de sol morado, un nombre que para los japoneses representa el amor paciente. Las hortensias rodean multitud de templos y casas tradicionales, aunque sin duda el punto más famoso para contemplar estas flores es el templo Meigetsuin (明月院), en Kamakura. Es conocido también como «el templo de las hortensias» debido a la cantidad de rácimos azules que se pueden ver en los arbustos o en las manos de las estatuas budistas.

Aunque estéticamente es menos atractivo, el arroz es otro elemento de la naturaleza que también agradece las lluvias. Al ser un alimento que es consumido en las 3 comidas principales del día en Japón, su cultivo es importante para el pueblo nipón. Para que el arroz cultivado se desarrolle bien, es indispensable que sus campos estén inundados durante algún tiempo. Si la temporada de lluvia dejara de existir, el cultivo de arroz para los japoneses sería insostenible debido a la cantidad de agua que necesitarían.

Muñeco japonés utilizado como talisman

Y a ti, ¿te gusta la lluvia?

Para proporcionar consuelo a aquellos que no son «grandes amigos» de la temporada de lluvias, en Japón existe un muñeco en forma de fantasma llamado ‘teru teru bozu‘ (てるてる坊主).  La finalidad de este muñeco, hecho manualmente por los propios japoneses, es actuar como talisman para pedir buen tiempo (o más lluvia, si es colocado boca abajo). Si has visitado el territorio nipón en verano es probable que lo hayas visto en casas tradicionales o en granjas.

Puede que hasta ahora hayas visto siempre a la lluvia como un impedimento, pero ¿y si lo miras desde otra perspectiva? Sigue nuestros consejos para estar preparado y ¡ven a disfrutar de Japón!

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